Calculadora de descuento
Anticipa tus pagarés y obtén liquidez para tu empresa en 24 horas

¿Qué ocurre si sufrimos la pérdida, sustracción o destrucción de un pagaré?

Cabe la posibilidad, mientras tenemos un pagaré en nuestro poder, de que se produzca una pérdida del mismo o nos los sustraigan. Es importante mantener en todo momento la custodia de los pagarés para evitar tener que realizar después las acciones pertinentes para poder cobrarlo, que alargan el proceso de cobro y nos supondrán un gasto extra.

Es evidente que sin tener título en nuestro poder, no podemos exigir el pago al firmante del pagaré, por lo que tampoco podremos cobrarlo. Por lo tanto, la primera medida que hay que tomar en estos casos es acudir al juez para evitar de esta manera que un tercero pueda cobrar ilegítimamente el importe del pagaré que nos corresponde a nosotros.

Existe al respecto un procedimiento que hay que seguir avalado por los artículos 84 al 87 de la Ley Cambiaria y del Cheque, donde se explican claramente las acciones que tenemos que tomar para obtener finalmente una resolución judicial de modo que nos permita, como es nuestro objetivo, reclamar el pago del pagaré a vencimiento así como, la posibilidad de iniciar las actuaciones judiciales correspondientes, en caso de no poder obtener su cobro.

Una vez admitida la denuncia que hemos presentado, el juez hará las averiguaciones pertinentes sobre la veracidad o no de los hechos que se presentan, y tras estudiar las diferentes particularidades de cada caso, dictará la sentencia en la que caben dos posibilidades.

¿Tienes pagarés cuyo cobro te gustaría adelantar? Tarifícalos en un minuto y obtén precio sin compromiso haciendo clic aquí.


La primera,  puede consistir en la obligación del firmante de expedir un duplicado o  la segunda en la que se expresa el reconocimiento del derecho del tenedor desposeído a exigir el pago si el vencimiento del pagaré ya ha transcurrido.

En todo caso siempre es mejor evitar este tipo de imprevistos, que siempre nos generarán gastos y posiblemente una mayor tardanza en el cobro del efecto comercial. Por ello, debemos insistir en la necesidad de guardar y custodiar correctamente los pagarés para evitar males mayores. La precaución será nuestra mejor aliada.